Si usted ha oído muchas cosas en los últimos días haciendo referencia a ETA pero no entiende ninguna, no se inquiete. Usted no está sufriendo alucinaciones, los alucinados son los que las han dicho. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es falsa?
o Peces-Barba dice que dimitirá, pero que lo hará dentro de 6 meses por problemas personales (supuestamente también dentro de 3 meses).
o Condi Rice manda una carta a Moratinos para participar en la Alianza de Civilizaciones
o El PNV y ERC piden que se enseñe en bereber y en árabe en Ceuta y Melilla
o El Supremo pide que se rebaje la condena a Abu Dahdah, líder de Al-Quaeda en España
Esta mañana Yahoo! España publicaban que en la prensa había rumores de tregua, aunque esto sólo venía en EL PAIS y LA VANGUARDIA. En efecto, hay una campaña para hablar de una hipotética tregua, olvidada parece la bomba del otro día. Campaña, decimos, para quitarle hierro a eso de negociar con terroristas. Así la viñeta inteligentísima de Máximo de ayer en EL PAIS en la que se fija posición, a nivel de votantes y de gobierno. Una falacia se construye generalmente a través de frases hechas, como que “nada es gratis”. ¡Pues mi vecino me deja salir a la calle sin tener que pagar un impuesto revolucionario, oiga! La lealtad, la solidaridad, el amor, ¿también están sujetos a un precio? Si quieren que hablemos sobre treguas, pues hablemos.

España tenía dos opciones para luchar contra ETA: la vía policial y la vía militar. La vía militar ha sido siempre rechazada: no se puede matar a los terroristas, detenerlos indefinidamente, utilizar al ejército para ello, etc. Sin embargo, la vía militar presenta una mayor flexibilidad a la hora de tomar medidas (suspender la autonomía) o hacer concesiones. Los GAL fueron sin duda un intento por utilizar esta vía militar.
Pero en el caso español, la opción por la vía policial va intrinsecamente ligada al estado de derecho. Es decir, que el estado (y digo bien, ya que no es el gobierno) se pone unos límites, tanto en sentido positivo como negativo. Esto quiere decir que la ley es la máxima expresión de la soberanía popular, aplicada por los jueces, y tutelada por las fuerzas y cuerpos de seguridad. Y la ley no es flexible. De esta forma, tratamos a los etarras como criminales, a los que no se les “castiga”•como en Guantánamo sino que simplemente se les aplica la ley.
Esto quiere decir que las hipotéticas acciones de negociación de cualquier gobierno con ETA, tanto si se produce con una renuncia a la violencia como si no, son muy limitadas. Según el artículo 63.2 de la constitución, “no pueden darse los indultos generales”. Además, en el actual sistema penitenciario los beneficios no se derivan de un cambio de actitud del preso. Por tanto, los etarras YA se están beneficiando de la ley en su forma más beneficiosa.
¿Cuál es el precio? Otegi-ETA quieren la independencia. El PNV quiere la independencia. El PSOE quiere mantenerse en el poder. Las concesiones que quieren tanto ETA como PNV no las puede autorizar el gobierno, sino la soberanía popular. De ahí la importancia de la vía de hecho del estatut.
Máximo y a quien representa quieren criminalizar a los que se “oponen a la paz y a la negociación” diciendo que son (somos) los que hacemos que el conflicto se prolongue durante varias legislaturas de más. Jamás he visto cosa escrita que me pareciera más hedionda. Si ETA sigue existiendo hoy no es a causa de la actitud de Suárez, Sotelo, González o Aznar, sino por la porfía de los propios terroristas y de su entorno.
El estado español, los españoles y las víctimas de ETA no han hecho nada, y hacer concesiones políticas a ETA es negar todo lo que se ha venido defendiendo. Por mucho que le duela a Rodríguez ZP, tiene que haber vencedores y vencidos. Los etarras (que hasta ahora estaban muy vencidos) no matan desde hace dos años, dice Rodríguez ZP. Entonces, como están a punto de ser vencidos ¿nos rendimos?
Dice Rodríguez ZP que el gobierno no tiene ni ha tenido contactos con ETA. Entonces ¿por qué buscó el aval parlamentario el 17 de mayo de 2005 para negociar si la banda abandonaba las armas? ¿Por qué hacía suposiciones? ¿Qué sabe él que no sabemos nosotros? ¿Qué sabe él que no se atreve a contarnos?