Estupor no es una palabra que emplee muy a menudo, y menos cuando ya estamos escarmentados con las revelaciones del 11-M. Pero lo publicado hoy en EL MUNDO marca un antes y un después. 
Conclusiones sobre lo publicado en EL MUNDO de hoy:
-ETA colaboró como mínimo con los terroristas islámicos
-Hay un grupo de personas dentro de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado que están haciendo todo lo posible por evitar que se sepa la verdad y que han fabricado pruebas artificiales para engañar al juez, a los expertos, a la opinión pública.
-El PSOE mintió el 13 de marzo de 2004 con conocimiento de causa
-“Alguien” “suicidó” a los “terroristas” en Leganés.
EL MUNDO (Domingo 5 de marzo de 2006) recogía todas las “coincidencias” que no casaban con la versión oficial. Hoy, por desgracia para el PSOE, les ha costado contraprogramar a EL MUNDO.
El incidente con el presidente del Tribunal Supremo no es sino el epílogo del asesinato a Montesquieu. Matar a Montesquieu es una vieja aspiración socialista, donde nunca ha casado la independencia del poder judicial. Que Hernando se niegue es algo que va con el cargo. El PSOE no puede pretender que el poder judicial actúe según lo quiera el parlamento, en general, por no hablar de este parlamento.
El 11-M va camino de convertirse en la gran mentira de Zapatero. Ahora bien, no se sabe bien si el votante socialista se siente a gusto con este decorado kafkiano, pero el ejercicio de fe que están haciendo es memorable. Nixon va a resultar que fue un aficionado.
Todos los investigadores saben que no hay crimen perfecto. Siempre se cometen errores. Ante revelaciones como estas, y como las que seguirán apareciendo ya que los patanes del aparatchik seguirán cometiendo errores, las palabras de Blanco resultan tan grotescas que un día, un día habrán desaparecido de las hemerotecas o, deus ex machina, se habrán tornado en insulsos comentarios. Cualquiera que oculte el más mínimo detalle sobre el 11M merece el desprecio y la cárcel…pero no la de Alcalá Meco. ¡Fiat justitia, ruta coelum!